Dividida en tres módulos de éxito: personal, público y renovador, esta teoría pretende guiar la conversión de una persona común en una altamente efectiva en todos los ámbitos de su vida.
Por: Redacción
Ponerse en los zapatos del interlocutor al negociar es un principio de las personas altamente efectivas. Foto: Getty Images.
La teoría de los 7 hábitos de la gente altamente efectiva surgió en 1989 y desde entonces el homónimo libro de Stephen Covey es una lectura obligada en la literatura del desarrollo personal.
El autor, después de haberse documentado sobre este tipo de textos, que tuvieron un gran auge en los años 80, recopiló las siete características recurrentes y más destacadas por los autores. Estos fueron los resultados que obtuvo:
De la victoria privada
Se refiere a los paradigmas y principios mediante los cuales las personas interpretamos nuestro entorno y actuamos sobre él y sobre nosotros mismos. Se basa en tres hábitos:
1. Ser proactivo
La proactividad es una forma de ver y hacer las cosas. Una persona proactiva es aquella que toma la responsabilidad de sí mismo y sus acciones; busca mejorar su situación y resolver sus problemas y controla cómo le afectan los eventos a su alrededor.
El individuo proactivo no culpa a los demás de sus fallas. Por ejemplo, una persona pasiva pensará que está esperando a tener un mejor puesto y sueldo para hacer su máximo esfuerzo y se quejará todos los días de que la empresa no le paga lo suficiente, mientras que una persona proactiva dará lo mejor de sí hoy y también cuando tenga un mejor trabajo.
La proactividad es no esperar a que alguien nos diga cómo resolver un problema o cómo ejecutar los cambios necesarios para mejorar nuestra situación, sino hacerlo nosotros mismos. No está mal pedir ayuda, pero no aprendemos nada al dejar que las demás personas hagan las tareas por nosotros.
Finalmente, es sólo uno mismo quien decide cómo le afectan las cosas, positivas o negativas, que le pasan en el transcurso de su jornada.
3. Jerarquizar
"Lo que importa más nunca debe estar a merced de lo que importa menos", cita Stephen Covey a Goethe. Para asignar nuestro tiempo y esfuerzo a las distintas actividades se recomienda dividirlas en un cuadrado de urgentes, no urgentes, importantes y no importantes.
De la victoria pública
Se refiere a nuestra actitud respecto a las relaciones y comprende tres hábitos:
4. Pensar en Ganar-Ganar
Es un paradigma que refleja cómo buscamos que sean nuestras interacciones con las personas. En este caso buscamos el mutuo beneficio. Ello bajo el presupuesto de que si nuestro socio pierde mientras nosotros ganamos, entonces perderemos al socio. Sólo cuando ambos ganan la relación y sus ganancias se multiplican.
5. Buscar comprender primero y luego ser comprendido
Se trata de ponernos el los zapatos de nuestro interlocutor antes de insistir en convencerlo de nuestro punto de vista.
6. Sinergia
Sinergia es, de acuerdo con la Real Academia de la Lengua Española, cuando la "acción de dos o más causas cuyo efecto es superior a la suma de los efectos individuales" y el "concurso activo y concertado de varios órganos para realizar una función".
Hablar de sinergia es hablar de trabajo en equipo y sobre todo de aprovechar las diferencias entre sus miembros en lugar de tratar de homogenizarlas.
De la renovación
7. Afile la sierra.
De acuerdo con Omar Solarte, de la Universidad Fermín Toro, "este capítulo comienza con la historia de un leñador que se encuentra tan inmerso en su trabajo de derribar árboles que olvida que dedicar unos minutos a afilar su sierra le haría ahorrar muchas horas".
Covey se refiere a las cuatro dimensiones: física, emocional, mental y espiritual, que se deben renovar continuamente. Mientras te renuevas en cada una de las cuatro áreas, escribe el autor, creas crecimiento y cambio en tu vida, (lo cual) te mantiene fresco para continuar practicando los otros seis hábitos.
El octavo hábito:
El octavo hábito es el libro que Corvey escribió años después de Los siete hábitos de la gente altamente efectiva. Propone encontrar nuestra voz interna y ayudar a los demás a encontrar la propia a través de la valoración y el uso de nuestras cualidades únicas.
Fuentes: