Cuando en el año 1968 Stanley Kubrick estrenó Odisea 2001 y mostró una supuesta videoconferencia con audio e imagen móvil en tiempo real, le llamábamos ciencia ficción. Hoy cualquier persona puede hacerlo gratis con Gtalk.
Por: Jennifer Juárez
El objetivo de las nuevas tendencias tecnológicas es que pagues solamente por lo que utilizas y que puedas reducir costos. Imagen: Redacción.
La virtualización se dará a través de dos conceptos: personalidad portable y burbuja.
La primera se trata de una tendencia a identificar la paquetería, información y preferencias de un usuario con su identidad y es portable porque se puede trasladar de una computadora a otra. Con ello abres la sesión en cualquier computadora de cualquier lugar del mundo y tiene desde tu imagen de fondo de pantalla hasta tus programas y toda tu información actualizada como cuando cerraste tu sesión en otra computadora. Así, cuando alguien quiera utilizar cierto programa ya no tiene que instalarlo ni llevar su información en unidades de almacenaje, sino que tiene toda su paquetería e información en una sesión que viene de la red. Cuando esta persona cierra la computadora, desaparece de ésta y se queda en el servidor en línea.
A su vez, una burbuja es aquello que hace a tu máquina única: tus aplicaciones, datos y preferencias. También puede llevarse de una computadora a otra, pero se distingue de la "personalidad portable" en que puedes tener múltiples burbujas: la de tu trabajo y la de tu vida personal en la misma máquina. De esta forma puedes tener tu propio software y no interferir con el equipo de trabajo o con los permisos de tu empresa.
Aunque hay mucha gente que quisiera no contaminar, reciclar más, proteger al ambiente, esa no es la principal razón por la cual las personas están poniendo más atención a la tecnología verde. Lo están haciendo sobre todo por ahorrar costos de electricidad. De hecho con equipos más eficientes y ecológicos puede ahorrarse los millones de dólares que cuesta reemplazar o mantener frescos los sistemas de almacenamiento de información.
Asimismo, la urgencia de no envenenar más rápidamente al planeta ha forzado a los gobiernos a regular asuntos como la cantidad de energía o los materiales químicos que se pueden utilizar en la fabricación de los productos.
Si en una ciudad el gobierno no te quiere dar más capacidad de energía o cobra más impuestos a mayor consumo, tal vez no puedas construir un centro de datos. También los inversores pueden no querer comprar acciones de una empresa que no se preocupa por el medio ambiente, o los consumidores no consumir sus productos.
La tecnología verde implica sustituir los agentes tóxicos por nuevos insumos; operar programas de reciclaje y automatizar procesos como apagar las cosas que no se están utilizando.
Crear comunidades, blogs, foros de discusión, servicios de atención al cliente en línea, grupos en las redes sociales, puede ser para una empresa la mejor forma de llegar a cierto sector de sus consumidores; conocer su opinión y sembrar mayor lealtad a su marca.
Internamente, dentro de la organización muchos tenemos hobbies y talentos de otros trabajos que la empresa actual no conoce. Utilizar las redes sociales para conocer a nuestros empleados y compañeros nos puede dar a saber que alguien tiene gran experiencia en alguna industria o técnica que nos interesa actualmente para algún negocio en particular.
Facebook, Wikis, Twitter, Google Docs, blogs, Hi5, chats, LinkedIn, Digg y todos esos sitios de convivencia virtual son no-lugares sobre los cuales las empresas necesitan comenzar a tomar decisiones y a hacer políticas al respecto empezando por: ¿los vamos a utilizar a nuestro favor o en nuestra contra? y ¿los empleados pueden mencionar a la empresa en sus publicaciones en línea?
Un tip: Si no quieres ir contra ellos, úneteles: muchos jefes agregan a sus empleados en esas redes sociales para saber cuáles son sus intereses, su frecuencia de uso de estos sitios y de qué manera estas actividades pueden beneficiar o perjudicar al negocio. No desconfíes, mejor participa.
Hay asuntos del cloud computing que ya son totalmente operativos y maduros como el email, documentos compartidos en línea como Google docs y la videoconferencia por Internet (webconferencing).
El cloud computing no es una tecnología sino un estilo de negocios que consiste en ver al software más como un servicio que como un producto; saber utilizar de la tecnología solamente lo que añada valor al negocio.
El mejor ejemplo es el correo electrónico: no te importa cómo llegan o por dónde pasan los archivos y texto a tu cuenta, ni dónde están sus servidores, sino que funcione correctamente.
Tiene como características ser escalable y elástico con la finalidad de que solamente se pague por lo que se utiliza.
Algunas aplicaciones son:
* Respaldo- Tú decides si necesitas espacio para respaldar solamente tus fotografías, la información de una computadora, la de 10 o eventualmente, si tu negocio crece, la de cientos de máquinas.
* Software.- debe ser capaz de ampliarse o reducirse su volumen (y su costo) dependiendo de si quieres utilizar el programa una vez o que un área completa de tu empresa lo utilice todos los días. No necesitarás tener un programa instalado, sino que podrás "rentarlo" a otra empresa que sí haya comprado los derechos y te pueden cobrar como la renta de un auto: por kilometraje o tiempo de uso.
La diferencia entre el outsourcing es que con éste firmas un contrato por un año o más para que te dé un servicio y mantenimiento, pero con el cloud decides cada mes o cada día lo que vas a utilizar. En español le llaman "la nube" debido a que está en la red y lo "bajas" a cada máquina cuando lo necesitas, pero después vuelve al espacio virtual.
Se traduce como "ciencia del análisis" y lo más avanzado hasta ahora es su aplicación a la mercadotecnia en Internet que estudia el comportamiento del tráfico y efectividad de la publicidad en la variedad de sitios que existen. El objetivo es dar poder de decisión; no solamente basarse en estadísticas (del pasado) sino en modelos (hacia el futuro) que permitan actuar de forma inmediata sobre algún aspecto del negocio.
Se trata de convertir los datos en conocimiento. En el pasado, para tomar una decisión inmediata frente a los clientes nos basábamos en una regla o en datos sueltos obtenidos de nuestra experiencia y cálculo. La promesa del análisis se basa en que los sistemas puedan procesar un escenario, una pregunta, y correr un modelo que prediga qué puede pasar si ofreces tal o cual precio al cliente, por ejemplo.
Se aplica también a procesos como la administración de los flujos de ingresos (como en un hospital o en la sala de espera de un banco) en tiempo real pero la meta es llegar a predecir, dependiendo de la época del año, qué productos se venderán más pronto en una tienda al detalle y qué estantes tendrán que ser rellenados más pronto.
La promesa es respuesta inmediata: "todo será mientras estás tomando una decisión, mientras el cliente te pregunta o tú tienes la pregunta".